Tres Cantos
Uno de los intelectuales más señalados de Francia, André Glucksmann, señalaba recientemente que uno de los peores crímenes de nuestro tiempo es la indiferencia.
Creo no equivocarme si afirmo que, ninguno de los que hoy estamos presentes hoy aquí, somos o nos sentimos indiferentes ante lo que ha ocurrido en los últimos años en España. Y no me refiero sólo a los “últimos cuatro años”…
Quienes decidimos poner en marcha este Proyecto Social Cristiano en 2004, no lo hicimos como respuesta a una legislatura de corte socialista a la que hubiera que dar una respuesta política “más a la derecha”. No.
Muchos de los que, desde su momento fundacional, acudimos a la presentación de Alternativa Española, lo hacíamos sintiéndonos parte de una generación (nacidos en su mayoría en los años 60) que, había acompañado el nacimiento y desarrollo de la Constitución del 78.
En estos 30 años hemos observado con creciente preocupación como cuestiones absolutamente esenciales han ido obviándose o tomando un camino que, en ningún caso, pensamos conduzca a un Orden Social Justo que garantice Principios y Valores.
La Unidad de España, degradada por el desbordamiento del Título VIII de la Constitución ha traído un régimen cuasi confederal donde la desigualdad, la insolidaridad y un neo feudalismo de 17 cantones ha irrumpido sin que nadie, -ni populares ni socialistas- pongan objeciones a ello. (Es más, son parte activa en ese proceso, sin que estos 30 años hayan tenido una fuerza política en el Congreso que haya llamado la atención de los españoles sobre el grave riesgo de esas reformas estatutarias)
La Cuestión de la Vida con leyes que atacan al no nacido, a la Familia y a una concepción antropológica de la persona está provocando que asistamos a todo un experimento de Ingeniería Social sin precedentes.
El Relativismo Moral y el Laicismo agresivo están laminando la esencia misma de la Democracia y las raíces cristianas de España.
Para quien pudiera observar lo ocurrido desde una perspectiva de la Filosofía de la Historia –abstrayéndose del día a día y comparando históricamente las secuencias de hechos- podría comparar, quizá, este tiempo con el derrumbe y últimos años del Imperio Romano, pues sienten como toda una crisis de civilización se abate sobre Europa.
La crisis de las sociedades multiculturales, la problemática de la inmigración musulmana en naciones europeas; la globalización económica y proletarización paulatina de las clases medias; la caída vertiginosa de los niveles educativos y la falta de resortes vitales o morales para impulsar caminos alternativos, han llevado a muchos españoles ha encerrarse en sí mismos y a formar parte de un gran grupo de silencio carente de voz en las sucesivas llamadas electorales.
Otros han querido concurrir votando opciones como “mal menor”, considerando enemigo al adversario político y aceptando una crispación creciente en la Sociedad española a la que se aleja del necesario espacio de libertad para la confrontación inteligente y positiva de ideas.
Si hay un tiempo donde la banalidad, la vulgaridad y el bombardeo con ideas simples o ideas-gancho despreciando la inteligencia del español, ése tiempo son los períodos electorales de los últimos años.
Pero nosotros no comparecemos a esta confrontación ni con el insulto ni con la crispación. Alternativa Española ofrece una Voz a todos aquellos que no la tienen. A todos aquellos que sienten que el crimen del Aborto debe ser eliminado de la sociedad, que la Familia es aquella compuesta por hombre y mujer exclusivamente con voluntad de crear un proyecto común donde los hijos sean el objetivo que de sentido a esa unión como expresión de su mutuo amor. A todos aquellos que siente que España es más, mucho más que una alternancia repetitiva, cansina y ya vacía de PP-PSOE y de PSOE-PP. Que España es ese lugar en la Historia en el que nos reconocemos, nos identificamos, queremos preservar y queremos legar a nuestros hijos como herencia. Que España es un legado del que no somos dueños y que estamos obligados a entregar mejorado a quienes nos sucedan.
No comparecemos para sacar provecho, para vivir de ello, o para robar el voto a ningún partido.
Comparecemos para provocar un viraje profundo en el rumbo de nuestra Patria. Para llevar al corazón de las Instituciones la Defensa de la Vida, la Familia, las Raices Cristianas y la Unidad de España. Con ello, creemos firme y sinceramente que servimos a traer una auténtica Democracia a España.
No pecamos de demagogos si afirmamos que España tiene un déficit democrático muy grave que lastra la posibilidad de reacción del pueblo ante la marea sucesos adversos que los distintos gobiernos han instalado en nuestra sociedad.
Enumero, a título ilustrativo, 10 cuestiones muy importantes:
1. Una legislación contra la Vida (aborto, experimentación con embriones, matrimonios homosexuales, adopción por éstos de niños, píldoras del dia después, etc)
2. La falta de independencia del Poder Judicial. La viciosa práctica de que sea el Poder Político el que nombre el Poder Judicial ha sido y es una fuente de corrupción y de falta de libertad. La modificación que el PSOE introdujo en 1985 en éste sentido tan negativo, no fue corregida en los 8 años de gobierno popular (a ambos le convino nombrar “sus Jueces y tener domesticado al Poder que debe ser más libre e independiente de todos si queremos tener un auténtico Estado de Derecho).
3. Las Listas Cerradas de los partidos. Que han provocado la profesionalización de la política que ha quedado en manos de personas que jamás han ocupado puestos en otros trabajos, en empresas privadas o negocios de cualquier clase.
4. La Ley Electoral que ha consagrado el poder minorías secesionistas que ponen y quitan gobiernos que han podido ser elegidos por más de 10 millones de españoles, sacando a cambio de la supervivencia de éstos, competencias al Estado que jamás se debieron ceder.
5. La falta de desarrollo del artículo 155 de la constitución para suspender, en su caso, las autonomías o gobiernos autonómicos no leales con el resto de la Nación Española.
6. La cesión de competencias básicas a las autonomias: educación, sanidad, Urbanismo, policía o justicia
7. La ausencia de un recurso previo de inconstitucionalidad de las normas (el PSOE lo eliminó y el PP en sus ocho años no se preocupó de devolverlo a la legislación. Con ello, el Estatuto de Cataluña nunca habría entrado en vigor)
8. El deficiente funcionamiento del Defensor del Pueblo como órgano de defensa del ciudadano frente al Poder.
9. Las sucesivas trabas al ejercicio de la acusación particular por el ciudadano para denunciar casos de corrupción, terrorismo o flagrantes delitos
10. la falta de rendición de cuentas de la clase política en el cumplimiento de sus programas o en la ejecución de cuestiones que no lo estaban y para lo que no habían recibido el mandato de sus electores
Todas estas cuestiones nos llevaron a comparecer a la Vida Pública. Y el impulso nos lo dio una “Nota sobre el compromiso de los católicos en la vida pública” que, el entonces Cardenal Ratzinger escribió en 2003:
[…] Cuando la acción política tiene que ver con principios morales que no admiten derogaciones, excepciones o compromiso alguno, es cuando el empeño de los católicos se hace más evidente y cargado de responsabilidad. Ante estas exigencias éticas fundamentales e irrenunciables, en efecto, los creyentes deben saber que está en juego la esencia del orden moral, que concierne al bien integral de la persona. Este es el caso de las leyes civiles en materia de aborto y eutanasia.
Del mismo modo, hay que insistir en el (1) deber de respetar y proteger los derechos del embrión humano. Análogamente, (2) debe ser salvaguardada la tutela y la promoción de la familia, fundada en el matrimonio monogámico entre personas de sexo opuesto y protegida en su unidad y estabilidad, frente a las leyes modernas sobre el divorcio. A la familia no pueden ser jurídicamente equiparadas otras formas de convivencia, ni éstas pueden recibir, en cuánto tales, reconocimiento legal. Así también, (3) la libertad de los padres en la educación de sus hijos es un derecho inalienable, reconocido además en las Declaraciones internacionales de los derechos humanos. Del mismo modo, se debe pensar en la tutela social de los menores y en la liberación de las víctimas de las modernas formas de esclavitud (piénsese, por ejemplo, en la droga y la explotación de la prostitución). No puede quedar fuera de este elenco el derecho a la (4) libertad religiosa y el desarrollo de una economía que esté al servicio de la persona y del bien común, en el respeto de la justicia social, del principio de solidaridad humana y de subsidiariedad, según el cual deben ser reconocidos, respetados y promovidos «los derechos de las personas, de las familias y de las asociaciones, así como su ejercicio».
Los católicos, en esta grave circunstancia, tienen el derecho y el deber de intervenir para recordar el sentido más profundo de la vida y la responsabilidad que todos tienen ante ella. Juan Pablo II, en línea con la enseñanza constante de la Iglesia, ha reiterado muchas veces que quienes se comprometen directamente en la acción legislativa tienen la «precisa obligación de oponerse» a toda ley que atente contra la vida humana. Para ellos, como para todo católico, vale la imposibilidad de participar en campañas de opinión a favor de semejantes leyes, y a ninguno de ellos les está permitido apoyarlas con el propio voto […]
ESPAÑA.-
Somos hijos de un momento muy crítico de España. Ante nuestros ojos, hemos visto que la promesa de una España descentralizada y moderna, de una España culta y libre, de una España abierta y con ciudadanos con plenos derechos, ha derivado en una España con una grave crisis de identidad, donde han aumentado aceleradamente las desigualdades –según en que provincia de la Nación le toque a uno nacer o vivir-, donde la calidad educativa ha descendido a tales niveles que vamos a la cabeza de Europa en fracaso escolar. Una España donde el Estado ha quedado vacío de contenido porque minorías desleales con la Patria han chantajeado sucesivamente a los gobiernos centrales a cambio de que éstos mantuvieran a sus políticos en el escaño sosteniendo unos sueldos y un nivel de vida que –muchos de ellos- serían totalmente incapaces de conseguir en la empresa privada.
Tenemos un sistema político donde no se puede elegir directamente al Jefe del Ejecutivo. Donde las listas de los partidos son cerradas. Los partidos políticos son democráticos sólo en la afirmación que sobre esto se contiene en sus estatutos internos. Y unos políticos que no son elegidos por sus electores más próximos a los que deberían responder directamente de su gestión.
Unos partidos que eligen a sus candidatos a la Presidencia del Gobierno sin contar con la voluntad de los ciudadanos o de los afiliados a ese partido para ello. Y lo que es más grave: tenemos unos partidos y unos sindicatos que viven parasitados a los presupuestos del Estado.
Pero con todo, quizá lo peor es la creciente balcanización de España que se va acelerando con el consenso de los dos grandes partidos y el cebo de esas minorías traidoras al sentir nacional. No ha sido ningún intelectual de derechas el que ha afirmado el pasado año en un magnífico libro donde comparaban la fragmentación de Imperio Austro Húngaro con la deriva autonómica española que en las direcciones nuestros partidos nacionales han ganado peso las direcciones territoriales, conformando con ello una clase política con intereses propios, no necesariamente coincidentes con quienes ejercen el mando a nivel nacional. Así lo decían Joaquín Leguina, Francisco Sosa Wagner y Igor Sosa Mayor en “El Estado Fragmentado”.
Se ha hecho de la lengua local el instrumento identitario sobre el que se ha construido la mentira de una historia falsa y una educación basada en el odio nacionalista al otro.
A nosotros, católicos, nos repele profundamente que se sustituya el sano sentimiento de amor a la Patria por ese infecto cultivo del culto a la desigualdad, al privilegio, a la diferencia que separa. Y todo ello ha venido de manos de quienes han dicho defender al más débil, de luchar por los derechos de los desfavorecidos.
Han enterrado en el desarrollo de esa fragmentación de España, la Justicia Social. Han enterrado nuestra Historia. Y en común alianza con el centro-reformismo-liberal han renegado de nuestra España milenaria en beneficio de una concepción economicista donde el ciudadano válido es sólo aquel que sabe producir, sabe consumir, sabe inglés y sólo vota al PP o al PSOE.
Hoy en España, ya no se puede tener una Educación común; una Sanidad igual para todos; una Seguridad idéntica; un precio de vivienda protegida igual sea cual sea la provincia.
Han convertido la carta de Derechos y Deberes de nuestra Constitución en un papel mojado al que rinden culto todos los 6 de diciembre de cada año.
Un papel mojado sobre el que se ha trazado un Mapa Ideológico que pocos se atreven a detectar. Uno de los grandes males de nuestro tiempo, es la falta de lectura, la falta de reflexión y, con ello, la incapacidad de interpretar la realidad.
Muchos han tachado de ignorante o de bobo al actual Presidente del Gobierno. Con ello zanjaban de un plumazo todo cuestionamiento del porque han ocurrido determinadas cosas y del porqué de determinadas leyes.
La caída del Muro en 1989, les llevó a muchos a pensar que el marxismo había muerto definitivamente y que había llegado “El Fin de la Historia” como les dijo Francis Fukuyama. Evidentemente, la lucha de clases, la toma violenta del poder, el exterminio físico de toda clase social que no sea el proletariado parece haber pasado a la Historia, a las páginas más negras de la Historia.
Pero el marxismo en su plan de dominio social, se metamorfoseó. A través del feminismo radical y el ecologismo planteó una estrategia de Poder en la que la derecha liberal no ha planteado ni resistencia ni oposición.
A través de la batalla del lenguaje, impusieron nuevos criterios ideológicos. Sólo desde esa perspectiva es posible entender leyes como las siguientes:
1. Identidad personal.- Ley 3/2007 que regula el cambio de sexo. Con esta ley el simple deseo basta para modificar la realidad.
2. Relación Hombre-Mujer.- Ley 1/2004, de protección integral contra la violencia de género. Define la relación hombre-mujer en términos de enemistad. (Esta ley ha fracasado porque ignora las causas profundas de la violencia que no son de “género” sino morales)
3. Matrimonio.- Han equiparado al matrimonio las uniones homosexuales. Han regulado el divorcio Express, que permite romper una unión de forma unilateral, automática y sin causa. El matrimonio se ha convertido en la única institución que, en caso de crisis, no se activa ningún mecanismo que ayude a solventar ese episodio.
4. Etiquetas de padres.- Ley 14/2006 de Reproducción Humana Asistida, por la que la paternidad o la maternidad ya no son realidades sino etiquetas que el Estado distribuye o deniega. Por ejemplo, el hijo de una soltera, no tiene padre, mientras que una lesbiana puede aparecer como progenitora del hijo de su pareja.
5. Eliminar la autoridad de los padres. Las últimas modificaciones del Código Civil suprimen la autoridad de los padres para “corregir moderada y razonablemente a sus hijos”. De igual forma, los Reales Decretos que desarrollan la LOE no otorgan ningún protagonismo a las autoridades de padres y profesores. También queda minada con una edad de consentimiento sexual que está en los 13 años, y con el concepto de menor maduro que permite recibir la píldora del día después y abortar sin que lo sepan los padres.
6. Educación.- Toda la LOE y, en especial, la Educación para la Ciudadanía, están diseñadas para influir en el desarrollo de las capacidades afectivas de los menores.
Pero eso puede cambiar. Eso ha de cambiar. Si salimos de nuestra indiferencia, si comparecemos a la vida pública. Si no nos dejamos manipular por movimientos cívicos que se han revelado en estos años como sutiles instrumentos de satelización a los dos grandes partidos para canalizar en la calle lo que venía siendo una legítima explosión de indignación y llevarlos a la via muerta del bipartidismo esterilizador con promesas que nunca se cumplen y con jugosos cargos para sus dirigentes cuando ese partido alcanzara el poder.
Porque de EL PODER se trata. El Poder en ese sentido inmanentista, como un fin en sí mismo, único y terrenal. De un Poder que alimenta, consume y pervierte a quien lo consigue, cual si fuera el Anillo que magistralmente describió Tolkien en su saga…
Ningún programa político han cumplido ni el PP ni el PSOE y baldío sería repasar lo que uno y otros se han dejado en el camino de las promesas que vertieron y lo que tan vacías promesas envolvían.
Ahora, en campaña, los dos partidos se olvidan (o quieren que nos olvidemos) de las cuestiones esenciales que en estos cuatro años han impulsado para atraer y satelizar en torno a sí a numerosos españoles. Quizá debiéramos preguntarle a D. Mariano Rajoy Brey, candidato por el Partido Popular a la Presidencia del Gobierno, porqué en estos últimos mítines ya no hay la marea de banderas de España que había en aquella única manifestación que el PP organizó en la Plaza de Colón. Quizá habría que preguntarle porque el Himno Nacional ya no se escucha al final de sus mítines. ¿De qué se averguenza, Sr. Rajoy?
Y el Sr. Rodríguez Zapatero ahora presume en sus actos de campaña de perseguir y encarcelar terroristas. ¿Por qué ahora sí, y hace poco el Sr. Otegui era considerado un “hombre de paz”? ¿Cuánto nos costó a los españoles el traer a Otegui a declarar a Madrid? ¿Cómo y porqué, puede considerarse un acto de honestidad –como ha dicho su lugarteniente en Vascongadas, Patxi López- mentir para ocultar que tras el atentado de la T4 se siguió negociando con la banda asesina que ha quitado la vida a más de mil españoles?
Pero nosotros hacer un discurso en negativo. Alternativa Española no ha nacido contra nada.
Porque AES defiende, precisamente, un orden social en positivo.
Un orden social que se quiere sea real y auténticamente democrático. Y no podrá serlo sino reconoce que debe existir un núcleo de cuestiones no sometidas al relativismo en su núcleo mismo.
Joseph Ratzinger en su obra “Verdad, Valores, Poder” nos hablaba de esto.
Hoy, el concepto de democracia parece indisolublemente asociado al relativismo. Nos dicen “la Fe no se legisla”. Unos y otros pretenden reducir la cuestión religiosa al estricto ámbito privado y que únicamente sea la voluntad del votante la que decida sobre la validez de absolutamente todo.
Y no sólo el voto, sino la misma realidad de lo sagrado se pretende erradicar de la vida pública. Mediante la burla, el escarnio, la indiferencia o el acomplejamiento, se pretende arrinconar a quienes consideramos que antes que cualquier legislación positiva está un Orden Natural que informa y conduce –señalando un camino de Bien y de Mal- la comunidad.
Pero es lícito plantearse la pregunta de si no sería preciso un núcleo no sometido a relativismo alguno.
¿Acaso los Derechos Fundamentales no son la garantía de la Democracia? La Verdad no es un producto de la política, sino que la precede. Una Política será justa cuando promueva y sirva a un sistema de verdades y derechos que la razón muestra al hombre.
“Si el hombre puede decidir por sí sólo, sin Dios, lo que está bien y lo que está mal, puede también disponer que un grupo de hombres sea aniquilado. Decisiones como éstas fueron tomadas, por ejemplo, en el Tercer Reich por personas que, habiendo alcanzado el poder por vías democráticas, se sirvieron de él para llevar a cabo los perversos programas de la ideología nacional socialista…Las formas de exterminio que acabamos de citar, han cesado. Sigue existiendo sin embargo, el exterminio legal de los seres humanos concebidos y aún no nacidos. Y esta vez se trata de un exterminio decidido nada menos que por los Parlamentos elegidos democráticamente, en los cuales se apela al progreso civil de la sociedad…Los parlamentos que promulgan semejantes leyes deben ser conscientes de ir más allá de las propias competencias y de entrar en conflicto patente con la Ley de Dios y con la Ley de la naturaleza” (Juan Pablo II)
Un intelectual español, Julián Marías, nos dejó la cita concluyente de que la aceptación social del aborto, era, sin excepción, lo más grave que había acontencido en el siglo XX.
Alternativa Española ha sacado, con sus iniciativas, con su programa, con el testimonio que hemos dejado en las calles, en los tribunales, el Aborto de esa retórica falsa de los derechos malentendidos de la mujer y lo ha devuelto al marco de los valores.
Filósofos no católicos como Jurgen Habermas –en diálogo fructífero con Ratzinger- nos alertaban sobre la descapitalización de las democracias, consumiendo los valores que las vieron nacer y fueron sus fundamentos. Para ello proponía recuperar los Valores procedentes de la Religión e injertarlos, de nuevo, en el acervo de fundamentos que han convertido a las democracias occidentales en el único mundo realmente libre de la tierra.
En esa misma línea se expresó Marcello Pera (anterior Presidente del Senado italiano). Según él, Europa está aquejada de ese mal del relativismo por el que se considera que todas las culturas son equivalentes, se niega a criticarlas y considera que defender su propia identidad podría ser un acto de hegemonía, un gesto de intolerancia.
Ambos convenían (Pera y Ratzinger) en que una religión cristiana no confesional debe ser tanto privada como pública. Privada porque es la Fe de los individuos que la profesan y pública porque es espíritu y sentir común a una sociedad civil que se nutre de ella.
Ambos igualmente, rechazaban como no cristiano un pacifismo y desentendimiento de todo asunto mundano, puesto que no reconocer ningún valor como digno de ser defendido y que asigna a todo el mismo valor, provoca la desaparición de la libertad. Porque allí donde todos tienen razón, nadie tiene razón.
Ambos se preguntaban por el valor que pueda tener una religión civil cristiana que vaya más allá de los límites de las distintas concesiones y represente unos valores de consuelo para el individuo y que sostengan la sociedad. Y convenían en la enorme importancia de unas minorías creativas que no tengan nada de sectarios y con su capacidad de convencimiento ofrezcan un modo diverso de ver las cosas. Que sepan oponerse al relativismo en tanto que éste amenaza la libertad de pensamiento y la esencia misma de la democracia.
En este debate por las RAICES CRISTINAS DE EUROPA el último en comparecer oportunamente ha sido Sarkozy. Su discurso en la Basílica de San Juan de Letrán en Roma el pasado 20 de diciembre, constituye todo un síntoma profético de aquella frase de Andre Malraux “El siglo XXI será religioso o no será”.
En ese discurso afirmó –con Benedicto XVI- que “Una nación que ignora la herencia ética, espiritual, religiosa de su historia, comete un crimen contra su cultura, contra esa mezcla de historia, patrimonio, arte y tradiciones populares. Arrancar la raíz es perder la significación, es debilitar el cimiento de la identidad nacional y secar aún más las relaciones sociales que tanta necesidad tienen de símbolos de memoria”.
Sarkozy aportó por una laicidad positiva, aquella que considere que las religiones no son un peligro, sino que son un Valor. “Francia –decía- necesita católicos que no teman afirmar lo que son y en lo que creen”
No puedo estar más de acuerdo con esas reflexiones. Y afirmo lo mismo. España necesita que los católicos no tengan miedo alguno en decir que lo son. España necesita que todas aquellas personas que, sin ser católicas, lleven los principios de la Ley Natural impresos en sus corazones, apuesten decididamente por programas de Valores y Principios frente al economicismo y materialismo que nos asfixia.
Alternativa Española no pretende llevar la felicidad ni crear un hombre nuevo. Cuantas veces cualquier ideología ha intentado eso, ha creado un infierno totalitario, al querer emular a Dios –obviandolo-. Tenemos demasiado cercanos los padecimientos del siglo XX, muy bien relatados por Juan Pablo II en su póstuma obra “Memoria e Identidad”, como para pretender algo parecido. No, nuestro Proyecto es un Proyecto de Libertad profunda.
Proyecto de Libertad, para devolver a cada español el orgullo y la alegría de serlo, no por patrioterismo, no por nacionalismo, sino por la gratitud de sentirse parte de una Patria que garantiza la igualdad, la solidaridad y que sirve al Bien Común. ¡¡Porque eso ha sido siempre España!!
Los amados aprenden a tener entre sí un lenguaje especial con el que se comunican. Constituye el misterio por el cual dos almas se entrelazan y tejen su destino hacia la eternidad. También con el patriotismo sucede lo mismo. Muchos han perdido la forma de comunicarse con España, de entender España. De amar a España, porque el lenguaje que hoy se enseña en las escuelas, colegios, Universidades, en los medios de comunicación no nos habla de España.
El amor se propone, no se impone. Por eso tenemos ante nosotros la hermosa tarea de la pedagogía de España. De hacer comprensible porqué la Unidad de España es un Bien Moral a preservar. De porqué los vínculos de solidaridad entre los españoles, de igualdad, de lazo de historia son nuestra garantía de supervivencia y, a la vez, de proyectarnos como personas en el Mundo.
Son todavía muchos los que no nos conocen. Los que bien desde la incomprensión, desde un rechazo por un miedo a perder algún privilegio o a ver su mentira desmontada, no quieren que se hable de AES.
Yo os digo en este hermoso proyecto se entra por imperativo moral, por mandato de una voz interior que nos hace dejar muchas cosas en el camino. Por una voz de Amor.
Y así, con el paso del tiempo, cuando tengamos la Patria recobrada, la Vida de los no nacidos protegida, la Justicia Social implantada creando un orden político que dará testimonio a naciones hermanas, muchos se alzaran sobre sus pies y recordarán que ellos estuvieron allí, recordarán el sacrificio de los que se enamoraron de España para enamorar a todo un Pueblo, y sus nombres serán familiares a todos. El recuerdo de este pequeño partido, de nuestro feliz pequeño partido, de nuestro bando de hermanos; ennoblecerá su condición y cuantos hoy permanecen ahora en el olvido de España se entristecerán por no haberse hallado aquí.
Se nos ha dado un tiempo de vida. Sólo nosotros podemos decidir qué hacer con el tiempo que nos ha sido entregado. Hagamos de ello testimonio de lo que fuimos.
Muchas gracias.
¡VIVA ESPAÑA!