Carlos Martínez-Cava

Random Image

Microblog

26/11/11: Ahora, también puedes leerme en The Americano
25/11/11: Recuerda que puedes seguirme en Facebook y Twitter


Sistema financiero solvente

Que la Ministra Salgado afirme que el sistema financiero español es “absolutamente solvente” y, por tanto, no puede decirse que está “en riesgo” por haberse intervenido una entidad “tan pequeña” como CajaSur, no deja de ser una fantástica ironía.

Mucho deberían explicar de las causas de esa intervención, como de la realizada sobre la Caja de Castilla-La Mancha.  Se entiende mal que no se hayan creado comisiones de investigación o instado al Ministerio Fiscal a perseguir de oficio las razones de los “agujeros” existentes en estas entidades y las responsabilidades civiles y/o penales de sus gestores.

Pero sobre todo lo que no deja de sorprender es la afirmación de la “solvencia” de nuestro sistema. Si ello fuese cierto, ¿porqué el Gobieno aprobó dos Decretos en 2008 para inyectar a la Banca 30.000 millones de euros, -ampliable a 50.000- y con cargo al Tesoro Publico (es decir, a su dinero y al mío).

¿Cuál es el misterio de que el sistema financiero necesitara ayuda y la liquidez no llegara a los pequeños empresarios y a las familias? ¡La deuda! La ingente deuda internacional de los bancos y cajas de ahorros, estimada en unos 800.000 millones de euros, que no encuentra posibilidades de refinanciación y que debe ser amortizada por el sector.

¿Y cual es la causa de las necesidades de nuestro sistema financiero? La codicia, la usura, la avaricia. Causas morales para encubrir un problema que ahora se quiere hacer reposar sobre la congelación de pensiones, la reducción de salarios y una reforma laboral que personajes como Diaz Ferrán (que en otra nación estaría dando algo más que explicaciones) esperan con los dientes afilados.

Podemos remontarnos al momento de la incorporación al euro. Entonces, y a consecuencia de la entra de España a la moneda única, los mercados sufren un exceso de liquidez. Antes de de la entrada los intereses eran del 15%, los que hizo que después de la entrada al euro pasará a ser del 3%. Por tanto, nuestra capacidad de endeudamiento fue mayor. Si antes disponíamos de 5, después de la adhesión a la zona euro, dispusimos de 15. (Siempre y cuando se constituya un préstamo hipotecario). A ello se une la buena disponibilidad en conceder prestamos hipotecarios por la banca española, y con altas tasaciones,, que permitieron cubrir el cien por cien del valor de la inversión y en muchos de los casos, incluir los impuestos que gravaron la operación.

En aquel momento se escuchaban mensajes de revalorizaciones de un 20 % sin mover el dinero, porque se compraba y vendía sobre plano.

El peso del ladrillo en esta explosión del crédito nacional y del endeudamiento internacional fue incuestionable. Del total de préstamos concedidos en España al sector privado 1,85 billones de euros entre empresas y familias–, algo más de un billón está relacionado con el inmobiliario y repartido entre compañías constructoras, promotoras y ciudadanos hipotecados.

Y en eso, llegó la crisis de liquidez y luego la morosidad.

No hay solvencia, Sr. Salgado, porque no hay verdad en las explicaciones que se han dado. Y del origen de esta crisis sistemica, nosotros sí sabemos quiénes la van a pagar. Y no son ni vdes, casta politica privilegiada, ni las Administraciones locales y autonomicas que siguen aumentando el déficit.

Alguien deberá explicar ésto algún día en las Cortes, cuando se poga coto a la depredación financiera sobre los intereses legítimos de las personas de tener una vivienda digna, crear empleo o soñar con una familia.

Sólo espero que ése día no sea lejano.